Ruta 3: Camino de Santiago

Historia

Es a partir del siglo IX, con el hallazgo del sepulcro de Santiago el Mayor, durante el reinado de Alfonso el Casto, cuando empezaron a venir peregrinos a venerar las reliquias del apóstol. Comienza el camino de los peregrinos que se dirigen a Santiago de Compostela.

El paso por Navarra, obligatorio para los miles de romeros que, procedentes de toda Europa se dirigían a Santiago, seguía la vía romana hacia Logroño, pero en la edad media al ser peligroso por estar el valle del Ebro en poder de los musulmanes, los peregrinos torcían por los valles del Araquil y Burunda hacia las tierras de Álava, tomando una vía más accidentada y de clima más riguroso.

Con la llegada de Sancho el Mayor (990-1035) y el avance de líneas en el valle del Ebro, se vuelve a retomar la antigua ruta.

Durante los siglos XI y XII, los caminantes que recorrían la ruta vianesa, encontraban a la entrada y salida dos pequeñas aldeas: Cornava y Cuevas, con sus dos iglesias dedicadas a Santa María. Para socorrerlos y protegerlos en su andadura surgen ermitas, hospitales y albergues, como los de San Bartolomé, San Julián y Santa Catalina. Muy cerca del camino otras dos aldeas, Perizuelas y Piedrafita. Al lado de esta última en el término de Torreviento, había un pequeño monasterio benedictino dedicado a San Pedro y dependiente de la abadía real de Santa María de Nájera.


Cerca de la aldea de Cuevas existió otro convento con función hospitalaria, el de los frailes trinitarios, que también desempeñaban idéntica misión en Puente la Reina, lugar importante en la peregrinación jacobea por confluir en él diversas rutas.

Posteriormente, el Camino de Santiago fue decayendo hasta la segunda mitad del siglo XX, época en que renació el interés por la ruta.

En 1987 el Consejo de Europa nombró el Camino de Santiago como Itinerario Cultural Europeo y, desde entonces, ha ido creciendo la afluencia de caminantes, impulsados por la fe en unos casos, y, en otros, atraídos por la aventura y/o el patrimonio histórico.


¿Por qué se le llama el "camino francés?

En Viana se le llama "Camino francés" y no Camino de Santiago a la ruta de la peregrinación que desde los Pirineos conducía hasta Santiago de Compostela. Aunque no todos los peregrinos eran franceses, pues venían italianos, alemanes, flamencos, etc., el número tan elevado de aquellos con respecto a los demás, determinó el que se llamase así el camino.

Mapa

El plano del camino de Santiago a su paso por Viana.




Recorrido primitivo

El peregrino jacobeo procedente de Sansol y Torres del Río, entraba en la antigua demarcación vianesa por la ermita de Nuestra Señora del Poyo, en la actual carretera km.72 (hoy jurisdicción de Bargota). Desde aquí descendía hasta la hoya de Cornava, con su iglesia de Santa María y desaparecida en 1219 al unirse a la ciudad. Desde aquí y tras dejar la carretara a la derecha, subía varias cuestas y veía dos hospitales: el de San Bartolomé y el de San Julián (ambos desaparecidos). Por los términos de La Osa, El Vallejuelo y Fuente de la Mata se llegaba a la llanura de la Alberguería (llamada así porque existió en dicho término una ermita-albergue dedicada a Santa María). Desde esta llanura y tras la fundación de Viana en 1219, subirían los peregrinos a la entonces villa a realizar compras en su mercado, o los más pudientes a hospedarse en los mesones, otros por intereses culturales, artísticos o religiosos. En la villa existió un hospital dedicado a Santa Catalina.

- La ruta principal, seguiría directamente por camino llano entre viñas y olivares hasta la hondonada de Cuevas, antiguo poblado con su iglesia, y justo un poco más adelante en convento-hospital de la Trinidad, propiedad de los Trinitarios y a partir del siglo XIV, de la Encomienda de Roncesvalles. Ya antes de alcanzar Logroño, el peregrino pasaba por la ermita de San Andrés (desaparecida).

- Otras rutas alternativas partirían de la Alberguería y seguirían el camino hacia Álava, por motivos de inseguridad al ser frecuentes las guerras con Castilla. De este modo llegarían a las huertas de Torreviento, donde existía un monasterio benedictino y una aljama judía. Continuando por la Aguadera, llegaban al poblado de Perizuelas, donde existió una ermita dedicada a San Andrés, luego ya irían a Moreda o entrarían al actual término de Oyón.

Por último añadir que existía otro camino que cruzaba Viana al sur y por el que también debieron venir peregrinos. Sigue la trayectoria del río Ebro y hoy en día está convertido en carretera, uniendo la villa de Mendavia con Logroño. Este camino lo usaron algunos peregrinos procedentes de Cataluña y el Bajo Aragón, que una vez llegados a Tudela o bien tomaban el camino más corto hacia Logroño paralelo al Ebro, por Alfaro, Rincón de Soto, Calahorra, Alcanadre, Recajo y Logroño, o bien tomaban otro camino por territorio navarro, pasando por Castejón, Azagra, San Andrián, Andosilla, Cárcar y por Mendavia entraban en término de Viana.