Preparativos para una jornada histórica

A finales del mes de abril de 1998, la Corporación Municipal recibía el anuncio de la posibilidad de que Don Felipe viajara próximamente a la localidad para hacer entrega en ella del premio "Príncipe de Viana" de la cultura.

A partir de entonces comienzan los preparativos para compaginar los actos propios de la concesión del galardón cultural con un recorrido de Su Alteza por la ciudad.

Con este fin, la Corporación Municipal, el Gobierno de Navarra y la Casa real trabajan para elaborar una visita lo más ampllia y detallada posible, teniendo en cuenta el siempre inevitable condicionante del tiempo. Surge así un programa en el que están incluidos los principales edificios y lugares del núcleo histórico de Viana, que ofrecerán al Príncipe una visión completa de la ciudad que es cabeza de su Principado. Posteriormente, se fija la fecha de la visita: el 10 de junio de 1998, miércoles.

Paralelamente, la ciudad se pone a punto para dar la bienvenida al Príncipe de Viana. Para ello se limpian fachadas, se reponen adoquines en las calles y se acondicionan y engalanan los edificios más importantes: Casa Consistorial, Casa de Cultura, biblioteca, restos de la iglesia de San Pedro, parque próximo y albergue de peregrinos.

Además, se encargan colgaduras y gallardetes con el escudo antiguo de la localidad y el emblema dee Principado de Viana, con las que se adornará el recorrido que realice Don Felipe de Borbón. También se concretan los obsequios que se entregarán al Príncipe.

Finalmente, el día 1 de junio, el alcalde, José María Los Arcos, hace público un bando en el que califica de jornada histórica para Viana la visita del Príncipe e invita a los vianeses a colaborar en el embellecimiento de la ciudad y a participar en el recibimiento previsto en la Plaza de los Fueros, acogiendo la presencia de Su Alteza Real con alegría y cordialidad.