Chascarrillos - Anécdotas


  • Viana parece el Vaticano; hay Papa, Curilla, Carmelita, Fraile, Marista, Capuchino, Abadías, Capillas, La Salve, y además está enterrado un Borgia.

  • Abril de 2005. Exposición de orquídeas silvestres de Viana en la Casa de Cultura. Se acerca un peregrino francés tras haber visto las fotos y establece una pequeña conversación con el que estaba allí encargado.
    - ¿Vú sé fotografé?
    A lo que le responde el encargado con su indefinido francés.
    - Né, Jé suí biologí.
    Se acerca el peregrino, el brazo al hombro y imitando tocar un instrumento musical, sorprendido dice
    - ¡¡¡¡¡¡Aaaah!!!! Violinist.
    Se llamaba Julián.

  • Viana, fiestas de septiembre de 2004, los auroros organizan una degustación de choricillo. Uno de ellos llevaba un cesto de los de vendimiar para mantener las botellas de vino frías. Se le acerca una mujer y le pregunta: "Qué, ¿tú también vendimias?". A lo que le respondió: "No, es para coger moras, no te jode...".

  • Conferencia de Félix hablando del Camino de Santiago y La Virgen de Santa María de la Alberguería, diciembre del 2004 (palabras textuales). "Fue restaurada por una chica de viana, así jovencica de mis años, y que está ahí sentada escuchando esta conferencia. Se llama Teresa Nicolás, acerca de lo cual voy a decir una cosa que le va a saber muy mal, pero a mí me importa poco. Teresa Nicolás es una de las mujeres que más ha trabajado por Viana, a lo largo del siglo XX y ojalá que atraviese todo el XXI. Luego me pegará con el bastonillo, si me coje... en enero me hubiera cogido cuando iba yo con muletas, pero ahora... je, je, je..."

  • 22 de septiembre. Félix, en vez de estar disfrutanto de San Mateos, está de visita en Ávila, viendo la exposición de "Las edades del Hombre". En un mercadillo ve un puesto con artesanía, y una benditera que le llama la atención. Acercándose, le dice a la vendedora que esa benditera lleva la imagen de San Rafael.
    - "No me diga", le respondió la mujer.
    Félix le comentó la historia de este santo, que curó la ceguera a su padre con un pescado.
    - "Qué cosas sabe usted con lo raro que parece."
    - "¡Y lo soy!".

  • Enfrente del bar del "Bordón", que es el palo del peregrino. Eraso, el antiguo propietario, le preguntó a Félix a ver qué nombre le ponía. Éste le respondió: "ponle el bordón, porque recordarás el camino de Santiago y además el peregrino se parará y dejará dinero; yo siempre todas las cosas las hago por cuestión de bolsa."

  • Salía una vez del bar de "Tarugo" Teodorillo el carnicero, y se encontró en la calle Mayor con un anticuario, y éste le comentó a Teodorillo si tenía algo para vender; el cual le contestó que qué compraba, y el anticuario le contestó que de todo, incluso guitarras. Entonces Teodorillo le dijo que fuera a su casa, que tenía una guitarra mucho buena, y que tocaba bien. Ni corto ni perezoso, el anticuario se dirijió a la casa y cuando llamó a la puerta salió la suegra y entendiendo que lo decía por ella, sacó la badila del brasero y le pegó unos cuantos estacazos en la cabeza al pobre anticuario, marchándose de estampida con la cabeza caliente y sin guitarra.

  • Vivía "Quemabotes" en la calle San Miguel, y era poco amigo de la azada. Los días que lo contrataban en la plaza para ir a trabajar al campo, volvía a su casa a por la alforja, y le decía a San Miguel, que estaba en la hornacina de su portal: "Maricón, tú tienes la culpa de ésto".

    2000
  • Un albañil restauraba la iglesia de Santa María; en la girola o pasillo detrás del altar mayor dejaba a veces el cigarro en la boca de San Gregorio Ostiense. Un cura que venía explicando a una excursión se quedó mirando a la imagen, extrañado. Exlicó el albañil:
    No se preocupen, que es un vicioso; vino no me pide, pero tabaco, en cuanto me ve.

  • Una tarde de bochorno, se oyó decir a un albañil que trabajaba sobre un andamio en la calle Mayor:
    - ¡Cómo se le ocurriría a Noé meter moscas en el Arca!.

  • Años 40. Un amigo encuentra a otro en la taberna a unas horas en que éste no solía estar.
    -¿Qué haces tú por aquí a estas horas?.
    Que he pillado a mi mujer con otro, pero que se jodan, que les he quitao el plomo de la luz.

  • Un vianés salió a la calle con un chaleco en cuya espalda llevaba dibujado un toro con grandes protuberancias córneas.
    -¡Vaya cuernos que llevas en la espalda!.
    Que es un espejo...

  • Dos paisanos charlaban en la Plaza:
    -¿Qué tal?.
    -Aquí, que vengo del médico y me ha encontrao de eso: ácido..., ácido...
    -¿Úrico?.
    -Eso, hidráulico.

  • El vianés Emilio Cenzano, se tropezó con un pariente y le dijo: me han sorteado para ir soldado y con las ganas que tenía de andar en tren, me ha tocado Estella.

    1997
  • Un padre llama al hijo para ir al campo. Como eran aquellos tiempos, el mozo respondió a la antigua usanza: "¡Señor!"
    El progenitor repitió la llamada varias veces. El otro le respondía invariablemente: "¡Señor!".
    El padre, ya cansado, le espetó: "¡Cojones con señor! ¡El señor eres tú!.

  • Estaba uno confesándose en la capilla de San Félix de la egregia Santa María, con Don Tomás:
    - Hala, me rezas siete padrenuestros.
    - ¿Como dice?
    - Que me reces siete padrenuestros.
    - ¡Pero si no me sé más que uno!.

  • Venía Telarañas solo por la calle Mayor. Lo ve el hijo mayor de Pitilla:
    - ¿Cómo así solo? ¿Dónde está Trantrán?
    - No sé, ayer parece que andaba algo enfurruñao.
    - Bah!, no importa, eso pasa hasta en las mejores parejas.

  • Va uno al médico don Ángel, aquel que tenía consulta en el castillo.
    - Míreme la pierna izquierda, que cojeo.
    - ¿Qué años tiene usted?.
    - Setenta y tres.
    - Nada, hombre, son cosas de la edad.
    - ¿De la edad? ¡El mismo tiempo tiene la derecha y no le pasa nada!.

  • Varios amigos hablan con Telarañas en El Bordón:
    - Fuimos para las once y no te vimos en San Andrés de Estella.
    - Es que ya me habían comprao para las diez y media.

  • Cuando estaban haciendo los nichos del cementerio, le decía uno que tenía bar en La Solana al albañil, que se llama como el Santo del 28 de Agosto:
    - Que los estás haciendo mal...
    - ¿Pues?
    - Porque tienes que dejarles una ventanilla para que les entre el olor a galleta.

  • Tenía uno de la banda de música de Viana una finca el La Peña. Después del Domingo de Ramos bajaba el ramo bendecido. y lo hincaba en medio para que el cereal viniera bueno. El yerno, que todavía vive, le decía:
    - Ramo ni hostias... ¡Mejor un saco nitrato!.

  • Casa de Cultura, ensayo de los auroros. Dice el director:
    - Las auroras que estamos ensayando sirven para salir en cualquier festividad del año: San José, Corpus, Cuevas, en fin, cuando queráis...
    Levanta la mano Telarañas:
    - "Señor director, yo me pido salir el "Día del Padre".
    Se oye desde atrás la voz de Robavacas:
    - Y yo el "Día del Tío".

  • Día de confirmaciones en Viana, 1997 Por la noche chavalas y chavales bien vestidos corretean continuamente por las calles. Trantrán (hijo) el comenta a Telarañas:
    - Hoy se ven por aquí muchos "picaos"...
    - Pero, ¿eso no es en San Vicente de la Sonsierra?.

  • Decía Quintín Velasco, tío del inolvidable Petacas:
    - Aquí en Viana tuvo que pararse el Arca de Noé.
    - ¿Por que?.
    - Por que llueve mucho poco.

  • Fue la muerte (mote de un vianés) a pedirle a uno tres jornales que le debía. Andaba el último un poco apretado de dinero y le contestó desde arriba:
    - ¡Espera unos días, que aún no estoy preparao!.

  • En una ocasión un albañil jubilado que vive en El Cristo iba a mear en la calle Mayor, justo en la esquina donde estaba la taberna de La Puñalada. Lo vio el sereno:
    - Queda usted detenido.
    - ¿Por qué, si todavía no me la he sacao?.
    - Con la intención basta; queda usted multao con dos pesetas.
    - Tome.
    - Traiga.
    - ¡Ya! ¡Con la intención basta!.



    1993
  • Allá por los años cuarenta se celebraba una boda en Santa María. Cuando llegó el momento sublime, el cura preguntó al novio:
    - ¿Quiere usted a la tal por esposa?
    A lo que respondió el futuro atado:
    -¡Hombre!. Pues ¿"pa" qué hemos venido?.

  • En los tiempos de la posguerra, hablaban dos labradores en la calle.
    - Pues no sé si sabrás, pero tu hijo ha "estao" de mujeres malas en Logroño.
    - ¿Mi hijo?. Imposible.
    - Que sí, hombre, que hay testigos.
    - ¡Te apuesto la burra a que no!.
    - Y se oyó salir de la cuadra una voz baja:
    - No apueste, padre, que pierde...

  • Hace poco hablaban dos amigos tranquilamente a la entrada de un bar.
    - ¡Qué poco vas a durar!. No haces más que salir, beber, fumar...
    - ¿Y lo largas que hago las noches?.

  • Entró una vez Tafión en una alpargatería de Logroño.
    - Deme las alpargatas más grandes tenga..
    Ante la extrañeza del dependiente, añadió:
    - Total, por el mismo precio....

  • Le pregunta Silanes a "Telarañas".
    - ¿A qué peluquería vas?.
    - ¿Pues?.
    - !"Pa" no ir yo!.

  • Hace tiempo subía diariamente de Logroño un señor que compraba huevos. Su medio de locomoción era la bicicleta. En una ocasión, cuando comenzaba a bajar la cuesta de la Solana, se cayó y compió toda la carga. Como era época de mucha necesidad, comenzó a gritar:
    - ¡Me voy a ahorcar, me voy a ahorcar!.
    Uno de Viana, que contemplaba la escena desde la muralla, le preguntó:
    - ¿Por los huevos?.
    Y el riojano, más cabreado aún, contestó:
    - !No, por el cuello!.

  • El inolvidable Subirán solía decir cuando te cortaba el pelo:
    - ¡Qué bien vas a ver las tajadas... si te las ponen!.

  • Cuando la República, estaba Aguafrías el electricista arreglando una avería en la calle Medio de San Pedro, cuando salió un cocho disparado de una cuadra y lo tiró. Había taberna al lado y la gente se reía. Aguafrías se levantó y exclamó hacia ellos:
    - ¡Los electricistas bajamos las escaleras como se nos pone en los c...!.

  • Bar "Las Vegas", dos de tertulia en el bar y uno hace ademán de marcharse:
    - Bien, me voy, que hoy tengo buena cena.
    Le avisa el otro:
    - Ten cuidado, que de grandes cenas están las sepulturas llenas.
    A lo que replica el primero:
    - Más se llenaron de aquellos que no cenaron.

  • Años cuarenta. Toreaba en El Coso de Viana Celestino Diego Prados, el popularísimo "Matorro". El toro era grande, el diestro pequeño. A la hora de banrillear, sólo puso una. La gente le gritaba:
    - ¡Matorro, que se ponen de dos en dos!.
    A lo que respondió el artista, todo sudoroso:
    - ¡Yo las pongo como las hacen, de una en una!.

    1985
  • Salía un bautizo de la iglesia de Viana y echaron los padrinos monedas a rebelicias, hace muchos años, en la escalera de Santa María. Entonces pasaba "Mal-ojo", con una botella de vino en la mano.
    Los mocetes se arremolinaron entre las piernas y le pegaron un batacazo en la plaza. Mal-ojo, que tenía mucho mal genio, se levantó gritando:
    "¡Pero dónde cojones se habrá medido Herodes!".

  • Se cuenta que "Sacamitrias" quiso enseñar a no comer a su burro, y cuando éste aprendió, va y se murió.

    Texto extraído de los programas de fiestas.